
La senadora María Fernanda Cabal (Mafe) y su esposo José Félix Lafaurie (jefe de los ganaderos en Fedegán) renunciaron hoy al Centro Democrático (CD), el partido que fundó el expresidente Álvaro Uribe. Lo anunciaron con una carta larga enviada al director del partido, Gabriel Vallejo, y que se conoció este lunes. Esto ha generado mucho ruido en la política de derecha.
¿Por qué se fueron? Las quejas principales
En la carta explican que están muy molestos porque el proceso para elegir a la candidata presidencial para 2026 (que ganó Paloma Valencia) tuvo muchos problemas y no fue justo. Dicen que usaron encuestas (hechas por empresas como Cadem de Chile y revisadas por auditores), pero:
- No pusieron reglas claras para que todo fuera transparente.
- No hubo un grupo que vigilara que nadie hiciera trampa.
- No se podía reclamar si algo salía mal ni saber cómo contaban los votos.
- Al principio las encuestas daban ganadora a Cabal por mucho, pero después de un aplazamiento y cambiar de encuestadoras, los números cambiaron y ganó Paloma.
- La lista de personas que votaron (unas 4.818) tenía nombres raros o contactos que no daban fe de ser reales.
- Pidieron explicaciones varias veces y nunca les contestaron bien.
Ellos culpan directamente al director Gabriel Vallejo y a la secretaria del partido por aceptar un proceso que, según ellos, no fue limpio y violó las reglas internas.
Quieren una “salida digna” y dividir el partido
Aunque están enojados, dicen claramente: “Vamos a apoyar a Paloma en su candidatura presidencial. No le vamos a hacer daño al partido desde adentro. Pero ya no queremos estar ahí. No nos dan espacio. Merecemos irnos bien”.
Por eso piden dividir el partido de forma legal (algo que se llama escisión). La idea es que el Centro Democrático siga como está con Paloma y los que se queden, y que Cabal y sus aliados formen su propio grupo político nuevo, pero siguiendo las ideas uribistas más fuertes y radicales.
¿Por qué esto pasa ahora? El problema viene de antes
Cabal era una de las senadoras más votadas y conocidas del partido, pero no quedó en las listas para el Congreso de 2026 (eso se decidió en diciembre de 2025). Las que querían ser presidentas (Cabal, Paloma y Paola Holguín) acordaron no repetir en el Senado para concentrarse en la presidencia. Perder la candidatura interna, más otros roces anteriores (como la llegada de Miguel Uribe Londoño y que no incluyeran a sus amigos), hizo que todo explotara.
¿Qué dice la gente?
Las reacciones están divididas:
- Paloma Valencia le pidió a Cabal que no se vaya, que todo fue limpio (lo revisaron y no encontraron nada malo) y que se queden unidos.
- Algunos en el partido dicen que Cabal es “mala perdedora” porque no aceptó que perdió las encuestas.
- Otros analistas advierten que esto divide a la derecha y puede debilitar la oposición contra el gobierno de Gustavo Petro en las elecciones de 2026.
Álvaro Uribe todavía no ha dicho nada público sobre esto. Personas cercanas cuentan que no habla con Cabal desde diciembre de 2025 (cuando anunciaron a Paloma como candidata) y que él prefiere que el partido se mantenga unido alrededor de su candidata.
¿Por qué algunos creen que la renuncia de Cabal fue lo mejor que le pudo pasar al uribismo?
Hay un grupo de personas (sobre todo dentro del Centro Democrático y algunos analistas cercanos a Uribe) que ven la salida de Cabal como algo positivo o incluso lo mejor que podía pasarles. Estas son las razones principales que dan:
- Menos conflictos internos: Cabal es conocida por ser muy radical y por criticar fuerte dentro del partido. Muchos creen que sus peleas constantes (como esta con las encuestas) generaban divisiones y dramas que distraían al partido de enfocarse en ganar elecciones. Sin ella, el CD podría tener más paz y unidad alrededor de Paloma Valencia y la línea de Uribe.
- El partido queda menos “extremo”: Cabal representa el ala más dura y polarizante del uribismo (sus discursos muy fuertes contra la izquierda, el gobierno Petro, etc.). Algunos dicen que eso asusta a votantes moderados de derecha que podrían apoyar al CD si el tono es menos agresivo. Con Cabal fuera, el partido se ve más “amigable” y puede atraer a más gente que no quiere radicalismo extremo.
- No pierde tantos votos como parece: Dentro del CD dicen que los votos uribistas leales siguen a Uribe, no a Cabal. Aunque ella es popular entre un sector radical, la mayoría del partido responde a lo que diga Uribe. Por eso, creen que la salida no debilita mucho al CD y hasta lo fortalece al quitar a alguien que generaba roces constantes.
- Evita más problemas futuros: Si Cabal se quedaba y seguía perdiendo o criticando, podía seguir armando líos en el futuro (por ejemplo, en listas o decisiones del partido). Su renuncia “limpia” el ambiente y permite que Paloma Valencia lidere sin tanta oposición interna.
En resumen, para estos que piensan así, la renuncia de Cabal no es una gran pérdida, sino un alivio que ayuda al uribismo a estar más unido, menos radical y con más chances de competir fuerte contra Petro en 2026. Claro, otros ven lo contrario y dicen que es una fractura grave.
¿Qué puede pasar de aquí en adelante?
Esta renuncia es una de las peleas más grandes en la historia del Centro Democrático. Si logran dividir el partido, Cabal podría tener un movimiento nuevo con congresistas que se vayan con ella (como Yenny Rozo o Andrés Guerra, con quienes ya ha hablado). Si no lo logran, Cabal tendría que empezar de cero recolectando firmas como independiente o buscando otros aliados, lo cual es mucho más difícil.
El uribismo llega muy dividido a las elecciones de 2026, y esto puede cambiar todo el panorama de la oposición. En los próximos días veremos si el partido acepta la división o si intentan arreglar las cosas (aunque parece poco probable por lo fuerte que está la carta).