¿Por qué la derecha no apoya 100% a Abelardo de la Espriella?

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En el panorama electoral de 2026, ha surgido una figura que rompe con todos los moldes tradicionales: Abelardo de la Espriella. Su candidatura no es solo una opción más en el tarjetón, sino un fenómeno que genera tantas pasiones como dudas, especialmente dentro de su propio sector, la derecha. Para entender por qué este abogado y empresario es el centro de la conversación, debemos analizar su perfil único y los riesgos que su figura representa para la unidad opositora.

El fenómeno del “Outsider”

Abelardo se define como un outsider, un término que en política describe a alguien que viene de fuera del sistema tradicional. A diferencia de sus competidores, no ha hecho carrera en el Congreso ni en alcaldías; su fama proviene de los tribunales y los negocios. Esto le permite presentarse ante los ciudadanos como un hombre “sin dueños” ni ataduras, capaz de tomar decisiones drásticas que un político convencional no se atrevería a tomar. Su discurso se basa en la “mano de hierro” contra el crimen, la reducción del Estado y una defensa férrea de la propiedad privada.

¿Por qué la derecha no se une a su alrededor?

A pesar de que el objetivo común de la derecha es evitar que la izquierda continúe en el poder, el apoyo a Abelardo no es unánime. Existen tres razones principales para esta división:

  • La lucha de egos y maquinarias: Otros líderes como Vicky Dávila o Paloma Valencia también tienen aspiraciones presidenciales. Ceder el liderazgo a un outsider implica que los partidos tradicionales pierdan su protagonismo y su poder de negociación.
  • El miedo a la polarización: Algunos sectores moderados temen que el estilo confrontacional y lujoso de De la Espriella asuste al votante de centro. Creen que un candidato tan radical podría unir a toda la izquierda en un bloque común solo para frenarlo.
  • La desconfianza del “Establecimiento”: Los políticos de carrera ven con recelo a alguien que no sigue las reglas del juego tradicionales y que propone cambios tan profundos que podrían desestabilizar la institucionalidad actual.

El papel crucial de los indecisos

En Colombia, las elecciones se ganan conquistando a los indecisos, ese gran grupo de personas que no se identifican con extremos. El gran riesgo de la candidatura de Abelardo es que su imagen de “derecha dura” sea utilizada por la izquierda para movilizar el voto del miedo. Si los indecisos perciben que su llegada al poder significa más conflicto o autoritarismo, podrían terminar votando por la izquierda simplemente como un acto de defensa, lo que paradójicamente fortalecería al sector que Abelardo quiere derrotar.

El camino hacia la Segunda Vuelta

Si las encuestas actuales se mantienen, Abelardo tiene grandes posibilidades de llegar a una segunda vuelta. En ese momento, la derecha se enfrentará a una decisión histórica. Lo más probable es que ocurra el fenómeno del “voto útil”: aunque no les guste su estilo, los partidos de derecha y centro-derecha se unirán a él bajo la premisa de que “cualquier cosa es mejor que la izquierda”. Su victoria dependerá de si logra suavizar su discurso para atraer a los moderados sin perder la fuerza que enamora a su base más radical.

La figura de Abelardo de la Espriella representa un cambio de paradigma en la política nacional. Su éxito o fracaso dependerá de su habilidad para transformar su imagen de “abogado de élite” en la de un líder capaz de unir a un país profundamente dividido y cansado de las fórmulas tradicionales.