¿Por qué Colombia ya no está en la lista de países felices si una vez lo estuvo?

Compartir

Para entender por qué Colombia ya no figura en los primeros puestos, hay que comprender que la forma de medir la felicidad cambió. Ya no se trata de quién celebra más o quién es más optimista, sino de qué tan sólida es la base de tu vida.

La diferencia entre “Reír” y “Vivir bien”

Antiguamente, muchas encuestas preguntaban: “¿Ayer se rió mucho?” o “¿Es usted feliz?”. En eso, los colombianos somos expertos por nuestra cultura y resiliencia.

Sin embargo, el Informe Mundial sobre la Felicidad usa la Escalera de Cantril. Imagina una escalera del 0 al 10:

  • El 10 es la vida perfecta (tienes salud, dinero, seguridad y libertad).
  • El 0 es la peor vida posible.

Colombia ha bajado porque, aunque el colombiano individualmente intenta ser feliz, los peldaños de la escalera nacional se han desgastado.

¿Por qué antes estábamos y ahora no?

Hace años, Colombia puntuaba alto porque el optimismo era muy fuerte y había una mejora progresiva en la seguridad. Hoy, el ranking es más riguroso con tres factores donde hemos retrocedido:

  • La Corrupción: Es el mayor peso. El informe mide qué tanto confía la gente en sus instituciones. Si el ciudadano siente que “los de arriba” se quedan con los recursos, su calificación en la escalera baja de inmediato.
  • La Incertidumbre Económica: El costo de vida y la dificultad para encontrar empleos estables hacen que la gente ya no califique su vida con un 8 o un 9, sino con números más bajos.
  • El “Efecto Comparación”: Mientras otros países como Costa Rica han fortalecido su salud y protección ambiental (factores que dan paz mental), Colombia ha mantenido problemas de seguridad y orden público que agotan a la ciudadanía.

El ejemplo de los Países Nórdicos vs. Colombia

La diferencia es sencilla:

  • En Finlandia, la felicidad es estabilidad. Saben que si se enferman o pierden el empleo, el Estado los apoya. Eso les permite vivir en el peldaño 8 o 9 de la escalera.
  • En Colombia, la felicidad es resiliencia. Somos felices a pesar de los problemas, pero al evaluar la “vida ideal”, la falta de garantías nos hace poner una nota más baja.

No es que hayamos dejado de ser alegres, es que el mundo ahora mide la calidad de las instituciones y la seguridad del futuro, y ahí es donde el país tiene sus mayores retos.