
Juan Daniel Oviedo, el exdirector del DANE y exconcejal de Bogotá, se convirtió en una de las grandes sorpresas de las elecciones del domingo 8 de marzo de 2026.
En la Gran Consulta por Colombia —una votación donde varios candidatos de centro y derecha se midieron para elegir quién representaría a esa coalición en las presidenciales—, Oviedo quedó en segundo lugar con más de 1.2 millones de votos (alrededor de 1.255.000 según los últimos reportes). La ganadora fue la senadora Paloma Valencia, con más de 3 millones de votos, pero el desempeño de Oviedo sorprendió a todos porque las encuestas lo ponían mucho más atrás.
Lo más interesante es que Oviedo no llegó con el apoyo de un partido grande ni con mucho dinero para campaña. Hizo todo caminando las calles, hablando directamente con la gente, y especialmente en Bogotá sacó una votación muy fuerte, donde lideró en muchas zonas. Su mensaje de sensatez, alejado de los extremos de izquierda y derecha, conectó con miles de personas que buscan propuestas más equilibradas y técnicas.
¿Por qué no quiso ir solo y eso le ayudó tanto? Al principio, Oviedo había empezado su camino presidencial recolectando firmas por su cuenta, con su movimiento “Con Toda por Colombia”. Pero decidió unirse a esta consulta grande en lugar de presentarse aislado. Esa jugada le dio visibilidad nacional, le permitió llegar a más votantes y, al final, le entregó un “capital” de más de un millón de apoyos que ahora vale oro en política.
Ahora, después de los resultados:
- Paloma Valencia es la candidata oficial de esa coalición opositora al gobierno actual.
- Oviedo se ha convertido en una pieza clave: muchos hablan de que podría ser su compañero de fórmula (es decir, candidato a vicepresidente) para atraer votos del centro y no quedarse solo con la derecha más dura.
- Hay reuniones en marcha para definirlo, pero no todo es fácil. Oviedo ha dicho que apoyaría a Valencia, pero con condiciones claras (por ejemplo, diferencias en temas como el Acuerdo de Paz y la JEP). Valencia, por su parte, ha marcado límites y dice que tiene otras opciones.
- Si no se da la vicepresidencia, Oviedo podría guardar su fuerza para volver a aspirar a la Alcaldía de Bogotá en 2027, donde ya tiene una base sólida.
En pocas palabras: al no ir solo y sumarse a un grupo más grande, Oviedo pasó de ser un candidato poco conocido a un líder con poder real de negociación. Demostró que, con ideas claras y trabajo de base, se puede sorprender en política colombiana, incluso sin maquinaria tradicional. Su futuro depende de cómo se muevan las conversaciones en estos días, pero una cosa es clara: ya no es un desconocido.