
Las elecciones legislativas y consultas del 8 de marzo de 2026 han mostrado un problema viejo pero muy activo: la compra de votos. Las autoridades han trabajado duro para frenarlo, y los números llaman la atención. Aquí te explico de forma clara qué está pasando, incluyendo si los decomisos son pocos comparados con lo que realmente se mueve.
¿Cuánto dinero han quitado las autoridades?
La Policía Nacional informó que, hasta la mañana del 8 de marzo, decomisaron 35 casos de dinero en efectivo. El total es de unos 3.626 millones de pesos. Además, hubo 68 capturas relacionadas con estos casos.
- De las personas detenidas: muchas quedaron libres (alrededor de 24), otras esperan decisión de un juez (44) y solo unas pocas fueron enviadas a la cárcel.
- Los decomisos más grandes se vieron en lugares como Bogotá (631 millones), Córdoba (434 millones), Sucre (275 millones) y otros departamentos como Antioquia, Tolima y La Guajira.
Esto muestra que hay mucho dinero moviéndose en efectivo justo antes de votar, y gran parte parece ir para influir en la gente.
¿Los decomisos son escasos comparados con lo que se mueve?
Sí, los 3.626 millones incautados parecen pocos si pensamos en el tamaño real del problema. Las autoridades solo atrapan una parte de lo que circula, porque muchos movimientos se hacen en efectivo escondido, en zonas rurales o sin controles.
No hay una cifra oficial exacta del total que se mueve en compra de votos para 2026, porque es un delito oculto y difícil de medir al 100%. Pero expertos, reportes de prensa y experiencias de elecciones pasadas (como 2022) estiman que el monto real puede ser mucho mayor, posiblemente decenas o cientos de miles de millones de pesos en todo el país.
- Por ejemplo, si en promedio pagan entre 100.000 y 300.000 pesos por voto (como se ve en la Costa Caribe), y solo el 1-5% de los votantes (millones de personas) son contactados con ofertas, el total puede subir rápido a cifras muy altas.
- En elecciones anteriores, organizaciones como la Misión de Observación Electoral (MOE) y denuncias hablaban de miles de millones circulando en efectivo para influir en votos, pero solo una fracción se incauta.
- Esta vez, con más controles (más de 200 mil policías en las calles), se ha detectado y quitado más que en días previos, pero sigue siendo la punta del iceberg. Lo que no se ve (en barrios, veredas o transacciones digitales) puede ser varias veces más.
¿Hay más intentos de compra de votos esta vez?
Sí, parece que se detectaron más casos que en otros momentos. Los controles en carreteras, puestos de chequeo y denuncias de la gente ayudaron a encontrar más dinero y propaganda política en vehículos.
- Antes (a inicios de marzo) hablaban de 14-20 casos con 1.700 a 3.000 millones.
- Ahora subió a 35 casos y más de 3.600 millones.
No significa que haya “muchísimo más” que en elecciones pasadas (como 2022), porque no hay datos exactos para comparar todo. Pero sí hay más visibilidad gracias al trabajo fuerte de la Policía y al Plan Democracia.
¿Cuánto pagan por un voto?
No hay un precio fijo, porque es ilegal y depende del lugar y el candidato. Pero según denuncias, redes sociales y reportes de la Costa Caribe (incluyendo Barranquilla, Sucre, Córdoba y La Guajira):
- En zonas como La Guajira o Córdoba: entre 100.000 y 200.000 pesos por voto para candidatos locales. Para candidatos de afuera, algunos dicen que pagan hasta 200.000 o más.
- En la Costa Caribe en general: se habla de 200.000 a 300.000 pesos por un voto al Senado.
- En otros sitios con mucha competencia: puede llegar a 400.000 o 800.000 pesos, según algunos candidatos y concejales que han denunciado.
A veces no es solo plata: dan mercados, materiales de construcción o promesas. El efectivo es lo más común porque es rápido y difícil de rastrear.
¿Por qué es un problema grande?
La compra de votos daña la democracia. La gente vende su derecho a elegir libremente, y gana quien tiene más plata para repartir, no quien tiene las mejores ideas.
- El Gobierno ofrece hasta 50 millones de recompensa por denuncias que lleven a capturas.
- La Fiscalía y la Policía investigan si el dinero viene de lavado de activos o financiación ilegal de campañas.
Un paso adelante, pero el problema sigue
Esta vez las autoridades han golpeado fuerte y evitado que mucho dinero llegue a los votantes. Es positivo que se vea más control y denuncias. Pero el hecho de que sigan apareciendo millones en efectivo —y que los decomisos sean solo una parte pequeña de lo que realmente circula— muestra que la compra de votos no se ha ido.