El Reloj del Gas en Colombia: ¿Por qué nos quedan solo 5.9 años?

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Colombia se encuentra en una cuenta regresiva que afecta directamente el bolsillo de las familias y la energía de las industrias. No es solo un debate de expertos; es una realidad que impacta la forma en que cocinamos y cómo pagamos los recibos de luz.

1. El problema: Reservas en rojo

Actualmente, el país solo tiene asegurado gas natural para 5.9 años. Esto significa que, si no se encuentran nuevos pozos o se mejora la extracción, para el año 2029 Colombia no tendrá suficiente gas propio para cubrir sus necesidades.

2. Las consecuencias inmediatas

El análisis de la situación nos muestra tres efectos críticos:

  • Aumento de precios: Al no tener gas suficiente, Colombia debe comprarlo a otros países. Esto es mucho más caro. El gasto en importaciones ya subió de 400 a 870 millones de dólares en un solo año.
  • Dependencia externa: Si dependemos de otros para tener gas, cualquier conflicto internacional o problema logístico podría dejarnos sin suministro.
  • Riesgo eléctrico: Cuando no llueve y los embalses bajan, las plantas de gas son las que evitan que haya apagones. Sin gas, el sistema eléctrico se vuelve frágil.

3. El dilema de la “Plata” y el Clima

Un punto clave que mencionan los expertos de la ACGGP es que la industria del gas y el petróleo aporta entre el 3% y el 3.5% de toda la riqueza del país (PIB).

  • ¿En qué se usa ese dinero? Se usa para construir obras que protejan a ciudades como Cartagena del aumento del nivel del mar o para reubicar familias que viven en zonas de derrumbe.
  • La paradoja: Queremos dejar de usar combustibles fósiles para proteger el medio ambiente, pero irónicamente necesitamos el dinero que genera esa industria para pagar las obras que nos protejan de los desastres naturales.

4. La Pobreza Energética

Hoy, 8.4 millones de colombianos ya sufren de “pobreza energética” (no tienen acceso a energía de calidad o a precios justos). Si el gas sube de precio o escasea, esta cifra aumentará, golpeando a los más vulnerables que dependen del gas para cocinar (36 millones de personas).

El debate en la Convención de Exploración Energética 2026 en Cartagena será definitivo. La ciencia indica que Colombia no puede simplemente “cerrar la llave” de la exploración sin tener un plan de reemplazo económico y energético sólido. La soberanía energética no es solo un tema político, es la garantía de que el país pueda seguir funcionando sin depender de la voluntad o los precios de otros países.