
Seguramente has notado que cuando vas al supermercado, la leche y el queso están cada vez más caros. Sin embargo, hay una noticia que tiene muy tristes a los campesinos que producen esa leche: solo les van a subir un 1,3% lo que les pagan por cada litro.
Para entenderlo fácil, aquí te explicamos por qué esto es un “mal negocio” para los productores:
1. Todo sube, menos el pago al campesino
Imagina que para producir un litro de leche, el campesino tiene que comprar concentrado para la vaca, pagar vacunas y arreglar las cercas. Si esas cosas subieron un 5% o un 10%, pero a él solo le suben el 1,3% en su pago, el resultado es simple: está perdiendo dinero.
2. El “negocio socio” que no cuadra
Es una contradicción que vemos todos los días:
- Al productor (el que ordeña) le suben apenas unos pesos.
- Al consumidor (tú, en la tienda) le suben cientos de pesos cada vez que compra una bolsa de leche.
- ¿Quién se queda con la diferencia? Ese es el gran reclamo del sector.
3. ¿Qué podría pasar?
Si el negocio deja de ser rentable, muchos pequeños ganaderos podrían:
- Vender sus vacas y dejar de producir leche.
- Vender la leche “por fuera” (leche cruda) para intentar ganar un poco más, lo que afecta la industria organizada.
- Subir el desempleo en el campo, ya que muchas familias viven de esos pocos litros que venden al día.
El aumento del 1,3% se siente como un “contentillo” que no alcanza para cubrir lo que cuesta hoy en día mantener una finca en Colombia.