
Parece que en Colombia nada ocurre por casualidad. La noticia de que ya empezaron a recoger firmas para una Constituyente —con el apoyo total del presidente Petro— deja una sensación extraña. Todo se siente como una película que ya fue grabada y editada, donde cada actor sabe qué decir.
El salario mínimo: la chispa del libreto
Lo que más llama la atención es cómo están usando los problemas recientes para entusiasmar a la gente. El Consejo de Estado suspendió hace pocos días el aumento del salario mínimo del 23% (el llamado “salario vital”) porque, según dicen, no se cumplieron las reglas legales.
Pero, ¿qué pasa en el libreto oficial?
- El Gobierno aprovecha esto para decir que “los jueces no dejan ayudar al pueblo”.
- Es la excusa perfecta para que la gente, molesta por su bolsillo, corra a firmar la Constituyente pensando que esa es la única solución.
- Parece una jugada planeada: crear una pelea con la justicia para que la gente sienta que debe cambiar la Constitución “a la fuerza”.
Marchas el jueves: ¿Apoyo real o campaña política?
Como si fuera poco, el presidente ha convocado a marchas este jueves 19 de febrero. Supuestamente, son para “defender el salario”, pero la realidad parece otra.+1
Muchos críticos ven esto como una campaña política camuflada. No es una protesta normal; es el uso de la calle para presionar a los jueces y para que el comité de la Constituyente recoja firmas más rápido. Es mover a la gente usando la emoción y el bolsillo, pero con un objetivo político claro para el futuro.
Un panorama “demasiado preparado”
Al mirar todo el cuadro completo, el panorama actual no parece una coincidencia:
- Se frena el salario.
- Se culpa a las cortes.
- Se llama a la gente a la calle.
- Se ponen las hojas para recoger firmas.
En Mayans Magazine nos preguntamos: ¿Estamos ante un deseo real de cambio o simplemente ante un guion muy bien armado para mantener el poder? Cuando las cosas parecen tan coordinadas, es difícil creer que son naturales.