Cinco vidas apagadas en el peaje Casablanca: el tractocamión sin frenos que convirtió la madrugada en tragedia.

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Eran poco más de las 6 de la mañana del miércoles cuando el peaje Casablanca, en el kilómetro 40 de la vía que une Zipaquirá con Ubaté, se convirtió en escena de una de las tragedias viales más dolorosas que ha vivido Cundinamarca en lo que va del año. Un tractocamión que transportaba productos lácteos descendió sin frenos por un tramo en bajada y se lanzó, sin posibilidad de detenerse, contra la fila de vehículos que esperaban su turno para pagar el peaje.

El impacto fue devastador. El camión embistió al menos ocho vehículos —seis automóviles particulares y una motocicleta— y destrozó una de las casetas de cobro. Segundos después, una explosión encendió el corredor y las llamas se extendieron con rapidez. Cables de alta tensión cayeron sobre los vehículos calcinados, complicando aún más las labores de rescate.

“No se podía hacer absolutamente nada. Es algo trágico. Las personas que tengan familiares viajando por este corredor, averigüen por ellos porque es muy lamentable la situación.”

— Testigo en el lugar, reportado por Infobae Colombia

Cuatro de los cinco fallecidos fueron encontrados dentro de un mismo automóvil, junto con un animal de compañía. El quinto fue el motociclista que estaba en la fila. Entre las víctimas había un menor de edad. La magnitud del incendio dificultó durante horas la extracción de los cuerpos, según confirmó el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey.

El conductor del tractocamión, identificado como Adolfo Pacheco y vinculado a la empresa Easy Car Logística, sobrevivió y fue trasladado al Hospital Regional de Zipaquirá. Carlos Munar, uno de los dueños de la empresa, afirmó que están a la espera del dictamen técnico y aseguró que la compañía mantiene revisión constante de su flota. La Fiscalía General de la Nación ya inició actos urgentes para determinar si hubo responsabilidad penal.

El alcalde de Zipaquirá, Fabián Mauricio Rojas, explicó que la reducción a dos carriles en el sector del peaje no dejó margen para maniobras de evasión. Once ambulancias se movilizaron hacia la zona; los 21 heridos —19 adultos y dos menores— fueron distribuidos en hospitales de Zipaquirá, Cajicá, Ubaté y la Clínica de La Sabana para evitar colapsos en urgencias.

“Ya son 5 víctimas fatales: 4 dentro de un mismo automotor y un motociclista.”

— Gobernador Jorge Emilio Rey, a través de su cuenta en X

La vía permaneció cerrada durante toda la mañana. A la 1:05 p.m., el gobernador anunció una apertura temporal controlada, y a las 3:50 p.m. el Invías confirmó el paso en ambos sentidos. Las autoridades recomendaron precaución y señalaron que el corredor Zipaquirá–Ubaté–Chiquinquirá es uno de los de mayor tráfico en Cundinamarca, especialmente en vísperas de Semana Santa, cuando circulan cerca de 3,7 millones de vehículos por el departamento.

Lo que quedó atrás fue una escena de vehículos calcinados, un peaje destruido en su carril central y familias buscando desesperadamente noticias de sus seres queridos. Una tragedia que, de nuevo, pone sobre la mesa la urgencia de los controles mecánicos en el transporte de carga y la seguridad vial en los corredores más concurridos del país.