
Es real y el escándalo ha escalado recientemente. En diciembre de 2025 y enero de 2026, se han presentado acciones legales masivas contra los principales fabricantes de televisores del mundo por prácticas de vigilancia invasivas.
El Estado de Texas vs. Los Gigantes Tecnológicos
A finales de diciembre de 2025, el fiscal general de Texas, Ken Paxton, presentó demandas individuales contra cinco de los mayores fabricantes de televisores: Samsung, LG, Sony, Hisense y TCL. La acusación es grave: las empresas están utilizando sus Smart TVs como un “sistema de vigilancia masiva” dentro de los hogares.
¿Cómo nos “espían”?
La clave está en una tecnología llamada Reconocimiento Automático de Contenido (ACR). Según las demandas:
- Capturas de pantalla constantes: Los televisores toman capturas de lo que aparece en pantalla cada 500 milisegundos.
- Monitoreo total: No solo rastrean qué aplicaciones usas (Netflix, YouTube), sino cualquier cosa conectada por HDMI, como consolas de videojuegos, cámaras de seguridad o computadoras.
- Venta de perfiles: Estos datos se procesan para crear perfiles detallados sobre tus gustos, ingresos y hábitos, que luego se venden a anunciantes y corredores de datos.
¿Qué modelos suelen tener cámara?
En la actualidad, las cámaras integradas no son el estándar porque resultan costosas y generan desconfianza. Sin embargo, las puedes encontrar en:
- Gamas Premium: Algunos modelos de lujo (como las series “The Frame” o modelos 8K de Samsung y Sony) incluyen cámaras para videollamadas o control por gestos.
- Televisores con “Sensing Units”: Sony, por ejemplo, utiliza la Bravia Cam, que a veces viene incluida o se compra por separado.
- Smart TVs antiguos: Alrededor de 2013-2015, marcas como Samsung pusieron cámaras retráctiles en la parte superior de sus modelos más caros.
¿Dónde se esconden?
Si sospechas de tu TV, revisa estos tres puntos:
- El borde superior: Busca un pequeño círculo de cristal en el centro del marco superior.
- Mecanismos retráctiles: Algunos modelos tienen una pequeña pestaña que se presiona para que la cámara salga.
- El bisel inferior: Cerca del sensor del control remoto o el logo de la marca, aunque es menos común para cámaras de video.
El verdadero “ojo” es el micrófono
La mayoría de las demandas actuales (como las de 2025 y 2026 en EE. UU.) no se centran en cámaras físicas, sino en los micrófonos y el rastreo de datos.
- Escucha activa: Los controles remotos y los televisores con asistentes de voz (Alexa o Google) escuchan constantemente esperando la “palabra de activación”.
- Privacidad auditiva: El riesgo legal es que estos dispositivos graben fragmentos de conversaciones privadas que terminan en servidores de terceros para “mejorar el servicio”.
Cómo bloquear cualquier visión
Si tu televisor tiene cámara y te preocupa tu privacidad, la solución es sencilla y efectiva:
- Cinta aislante: Un pequeño trozo de cinta negra sobre el lente es infalible.
- Desconexión: Si la cámara es un accesorio USB (como en muchas Sony nuevas), simplemente desenchúfala.
- Interruptor físico: Algunos modelos modernos incluyen un pequeño interruptor deslizante en la parte trasera o inferior para apagar el micrófono y la cámara por completo.
Aunque la idea de una cámara oculta asusta, hoy en día el espionaje es más digital que visual: las empresas están más interesadas en saber qué programas ves que en verte a ti en el sofá.
Victorias legales recientes
El 6 de enero de 2026, se logró una victoria importante cuando un tribunal emitió una orden de restricción temporal contra Samsung, obligándola a detener el uso de esta tecnología en Texas hasta que se resuelva el juicio. Se alega que las empresas utilizan “patrones oscuros” (diseños engañosos en los menús) para que los usuarios acepten ser rastreados sin entender realmente a qué están dando permiso.
El factor de la seguridad nacional
La demanda pone especial énfasis en Hisense y TCL, empresas con sede en China. Las autoridades temen que, bajo las leyes de seguridad nacional de ese país, los datos recolectados en hogares occidentales puedan ser accedidos por gobiernos extranjeros, lo que convierte un tema de privacidad comercial en uno de seguridad nacional.
Cómo protegerte hoy mismo
Aunque las demandas siguen su curso, puedes limitar este rastreo manualmente:
- Revisa los ajustes de privacidad: Busca términos como “ACR”, “Viewing Data” o “Live Plus” en el menú de configuración y desactívalos.
- Cuidado al configurar: No aceptes todos los términos y condiciones al encender la TV por primera vez; lee bien cuáles son obligatorios y cuáles opcionales.
- Desconexión física: Si no usas las funciones inteligentes, no conectes el televisor a la red Wi-Fi.
El hogar solía ser el santuario de la privacidad, pero en 2026, la batalla legal por lo que sucede frente a nuestras pantallas apenas comienza. Las empresas defienden que el ACR mejora las recomendaciones, mientras que la justicia empieza a ver en esos algoritmos un espía silencioso que nunca invitamos a entrar.
¿Pero por qué te espían?
Venta de datos (El “petróleo” digital)
Los datos de lo que ves valen mucho dinero. Las marcas venden esta información a corredores de datos y anunciantes. Ellos quieren saber:
- Qué anuncios ves y cuáles ignoras.
- A qué hora estás en casa.
- Si prefieres deportes, noticias o series de ficción. Esto les permite crear un perfil tuyo tan exacto que pueden predecir qué productos vas a comprar.
Publicidad dirigida
¿Alguna vez has visto un anuncio en tu tele que parece “leerte la mente”? Gracias al rastreo, las marcas pueden mostrar anuncios diferentes a cada persona. Si el televisor detecta que ves muchos canales de cocina, te mostrará publicidad de sartenes o supermercados directamente en el menú de inicio de la pantalla.
Subvencionar el precio del televisor
Hacer una televisión de 50 o 60 pulgadas con buena tecnología es caro. Muchas marcas venden el aparato casi a precio de costo (o con muy poca ganancia) porque saben que recuperarán el dinero vendiendo tus datos durante los siguientes 5 o 10 años que tengas la tele en tu sala.
Mejorar sus sistemas
Las empresas argumentan que usan esta información para mejorar sus “algoritmos de recomendación”. Al saber qué te gusta, pueden ponerte en la pantalla principal las aplicaciones o películas que más te interesan para que no pierdas tiempo buscando.
En resumen, las empresas han convertido la sala de nuestra casa en un panel de encuestas que funciona las 24 horas del día. Lo que antes era un aparato para recibir información, ahora es una herramienta que la envía de vuelta a las grandes corporaciones.