
Fuente: Pulzo
El proceso por la muerte de la menor Valeria Afanador dio un giro decisivo. El abogado de la familia, Julián Quintana, confirmó que la Fiscalía abrió una nueva línea de investigación en la que se contempla que la niña habría sido víctima de un homicidio, descartando en parte la hipótesis inicial de un accidente.
De acuerdo con Quintana, los hallazgos del ente acusador permitirían sostener que Valeria no murió en circunstancias fortuitas, sino en condiciones que deben esclarecerse a fondo para identificar a los responsables.
El abogado también señaló que la familia responsabiliza directamente al colegio donde estudiaba la menor, argumentando una grave negligencia en el deber de cuidado y supervisión. La defensa asegura que Valeria se encontraba sin acompañamiento adecuado en el momento de su desaparición, a pesar de tratarse de una institución que debía garantizar su seguridad dentro de las instalaciones.
Quintana afirmó que la omisión del colegio constituye un factor determinante en la tragedia y que este deberá responder por las fallas de seguridad y protocolos internos. La familia exige que se establezcan sanciones y se llegue hasta las últimas consecuencias para evitar que otros niños estén expuestos a la misma vulnerabilidad.
La Fiscalía, por su parte, mantiene bajo reserva los avances, pero se espera que en los próximos días se realicen nuevas diligencias judiciales que permitan esclarecer si efectivamente se trató de un homicidio y quiénes serían los responsables.
El caso ha generado indignación en la opinión pública, tanto por la forma en que ocurrieron los hechos como por los presuntos vacíos de responsabilidad de la institución educativa.