
Barranquilla y la Costa Caribe están viviendo un inicio de febrero totalmente atípico. Mientras que lo normal para esta época son los cielos despejados y los fuertes vientos que anuncian el Carnaval, la región se encuentra sumergida bajo lluvias persistentes y cielos grises. Este cambio de clima ha sorprendido a propios y extraños, ya que febrero es, históricamente, uno de los meses más secos del año.
La ciencia detrás de la lluvia: La “Vaguada”
La razón de este clima no es otra que una vaguada prefrontal. Este término suena complejo, pero es sencillo: una masa de aire muy frío viene bajando desde el norte del continente y, al chocar con el aire caliente y húmedo de nuestro Caribe, se produce una inestabilidad. A esto se le suma una fuerte entrada de humedad desde la selva amazónica, lo que funciona como “gasolina” para que las nubes se mantengan descargando agua durante horas.

Una ciudad preparada
A pesar de la intensidad del agua, la buena noticia para los barranquilleros es que la ciudad ha respondido bien. Gracias a las millonarias obras de canalización realizadas en años recientes, los arroyos peligrosos que antes paralizaban la ciudad ya no son la amenaza principal. Hoy, la preocupación se centra en el “mar de fondo” que afecta las playas con olas de hasta cuatro metros y en los encharcamientos urbanos causados, en su mayoría, por basuras que bloquean las rejillas del alcantarillado.
Un evento que no se veía hace una década
Para encontrar un febrero con lluvias tan constantes, hay que retroceder casi diez años. Si bien en 2021 hubo algunos frentes fríos, la frecuencia y duración de las lluvias de este 2026 son comparables con los años más intensos de fenómenos climáticos pasados. Estamos ante una anomalía que ocurre, aproximadamente, una vez cada diez años, lo que convierte a esta semana en un evento histórico para el registro meteorológico de la ciudad.
Se espera que el sol regrese a partir del miércoles o jueves, cuando el sistema de aire frío termine de pasar y la presión atmosférica se estabilice nuevamente.