
El departamento del Atlántico se consolida hoy como un referente nacional de gestión pública, gracias a un proceso que ha trascendido banderas políticas: la continuidad administrativa. Lo que hoy vemos no es fruto de una sola gestión, sino de una visión compartida entre sucesivas administraciones que han entendido que el progreso real requiere tiempo, inversión y, sobre todo, coherencia.
Infraestructura para la Vida y la Dignidad
La transformación comenzó por lo invisible pero esencial. Con una inversión histórica de casi 3 billones de pesos, el departamento dio el salto de pozos de agua profunda a sistemas de acueducto y alcantarillado regionalizados. Esta infraestructura no solo garantiza el servicio en el sur, este y norte, sino que es la base de la salubridad y la sanidad que hoy nos posiciona a la vanguardia del país.
“Mi Casa Bacana”: La Revolución de lo Cotidiano
Uno de los hitos más significativos es el programa Mi Casa Bacana. A diferencia de los proyectos de vivienda tradicionales, este nació de la escucha directa con la comunidad. Entendimos que la gente no solo soñaba con casas nuevas, sino con dignificar el lugar donde ya vivían. Con inversiones de hasta 20 millones de pesos por hogar, hemos transformado 40,000 viviendas instalando pisos, techos, baños y cocinas, devolviéndole el orgullo a las familias más humildes.
Conectividad y Economía Digital
La verdadera revolución económica ha llegado de la mano de la conectividad de banda ancha en los barrios populares. Al llevar internet a los estratos más bajos, hemos disparado la dinámica económica del hogar. Hoy, una madre de familia en Soledad puede gestionar su negocio de fritos por internet mientras sus hijos realizan tareas escolares, demostrando que la tecnología es la herramienta más poderosa para cerrar la brecha de pobreza.
Un Destino de Clase Mundial
Atlántico ha aprendido a construir sus propios escenarios. Desde la recuperación de 100 metros de playa en Santa Verónica mediante espolones, hasta el fenómeno deportivo del kitesurf en Salinas del Rey, el departamento compite hoy con destinos internacionales. La apuesta por el “turismo de contemplación” en lugares como Punta Astillero y la modernización de plazas y centros culturales (como la Concha Acústica de Baranoa) han fortalecido nuestra identidad y economía local.
Seguridad y Bienestar Social
Para proteger este progreso, se ha realizado la inversión más grande en seguridad en la historia del departamento, superando el billón de pesos en equipamiento y tecnología satelital. Esto se complementa con una red de salud de 22 hospitales modernos y una apuesta decidida por la educación gratuita para más de 7,500 jóvenes.
El cambio en el Atlántico es una realidad palpable en sus 450 obras en marcha. No es solo cemento; es una transformación social profunda basada en la premisa de que la inversión pública debe servir para que la gente pueda, en sus propias palabras, “generar billetes” y vivir con dignidad.