
En una operación relámpago que sacude las estructuras del crimen organizado en Barranquilla, la Policía Nacional logró desarticular un centro de operaciones clave para el Grupo Delincuencial Organizado (GDO) “Los Costeños”. El operativo, liderado por la SIJIN, se centró en los barrios La Esmeralda y Bajo Valle, donde se neutralizó una red dedicada al suministro de armamento para actividades criminales.
El Arsenal Incautado
Durante los tres allanamientos realizados, los uniformados descubrieron un arsenal oculto que incluía cinco revólveres, un arma traumática y más de 230 cartuchos. Además, se hallaron piezas fundamentales como gatillos y martillos, lo que sugiere que el lugar funcionaba como un centro de mantenimiento y ensamblaje para el grupo delictivo.
El “Tendero” y el “Armero”: Roles Clave
La investigación reveló un modus operandi particular. Entre los tres capturados se encuentra un sujeto que utilizaba una tienda de barrio como fachada para almacenar y alquilar las armas. Este “tendero” era el encargado de entregar el equipo para la ejecución de extorsiones y homicidios. Por otro lado, otro de los detenidos cumplía la función de armero, asegurando que el equipo estuviera siempre listo para el uso delictivo bajo las órdenes de alias “La Hormiga” y “Pochi”.
Impacto en la Seguridad Local
El brigadier general Miguel Andrés Camelo Sánchez calificó la operación como un “golpe contundente”. Al retirar estas armas de circulación, se debilita la capacidad de reacción y ataque de “Los Costeños” en el área metropolitana, especialmente en delitos de alto impacto como el homicidio selectivo y el hurto.
Este resultado refuerza la ofensiva contra las bandas que pretenden controlar las zonas periféricas de la ciudad. Con la captura de estos tres colaboradores, la institución busca cortar la cadena de suministro que alimenta la violencia en Barranquilla, invitando a la ciudadanía a seguir denunciando bajo total reserva.