
Sí. El 20 de febrero de 2026, el ministro del Interior, Armando Benedetti, reunió a autoridades en Malambo y dijo claro: “Barranquilla sigue en el podio nacional de sicariato (asesinatos por encargo), microtráfico de drogas y extorsiones”. Además, hay más gente consumiendo cocaína y las bandas se pelean fuerte por el dinero de las extorsiones y los préstamos “gota a gota”.
En enero de 2026 hubo un repunte de homicidios (más muertos que el año pasado). Pero en febrero ya bajó un 40 %. El problema no es nuevo: bandas como Los Costeños, Los Pepes y el Clan del Golfo controlan el negocio ilegal y la gente común sufre (comerciantes pagan “vacuna”, jóvenes caen en drogas, familias viven con miedo).
¿Por qué parece contradicción con lo que dijo antes?
No es mentira, es que las cosas cambian rápido. A finales de 2025, el mismo Benedetti celebró: “Gracias a la ‘paz urbana’ (diálogos entre las bandas), los homicidios bajaron 50 % y las extorsiones 80 %”. El presidente Petro también dijo que su gobierno había logrado eso. Funcionó por unos meses porque las bandas hicieron una especie de tregua. Pero en 2026 las peleas entre bandas volvieron, muchos detenidos salen libres rápido (el 90 %, según el ministro de Defensa), y el consumo de drogas subió. Por eso ahora dice “está grave”. Es como una fiebre: bajó un rato con medicina, pero regresó porque la enfermedad sigue.
¿Por qué llama la atención que no estuvieron los alcaldes?
El consejo se hizo en la base aérea de Malambo. Estuvo el gobernador Eduardo Verano, los ministros, Policía y Ejército. Pero mucha gente notó que el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, no se vio de forma clara. Barranquilla es la ciudad más grande y donde más se matan. Que el alcalde principal no esté (o no se note) en una reunión tan importante genera comentarios: “¿No le interesa tanto?” o “¿Hay roces con el Gobierno Nacional?”. Los otros alcaldes del área metropolitana sí enviaron gente o fueron, pero la ausencia de Char se sintió como un vacío.
¿Todo esto es solo por la seguridad o también es política?
Aquí está la parte que muchos barranquilleros comentan en la calle y en redes: Benedetti ha dicho varias veces que le gustaría ser alcalde de Barranquilla en 2027. Lo llamó “mi sueño”. Dijo que con el apoyo de Petro (que tiene fuerza en los barrios del sur) “tendría opción” contra la familia Char, que lleva décadas mandando en la ciudad. A veces dice “no estoy pensando en eso ahora”, pero siempre deja la puerta abierta.
Por eso, para algunos, este consejo y sus declaraciones fuertes parecen preparación de campaña:
- Se muestra como el ministro que sí viene a “poner orden”.
- Critica la situación y resalta que las bandas siguen fuertes (algo que duele a la gente).
- Hace el evento en Malambo, cerca pero no en Barranquilla, y se nota la ausencia de Char. Es como decir: “Yo sí estoy actuando, los de ahora no tanto”. Clásico de la política colombiana: la seguridad es un tema que mueve votos.
Pero ojo: no todo es puro show. El problema de la inseguridad es real y la gente lo vive diario. Las medidas que anunciaron (más soldados, recompensas por capturar capos, ayuda para adictos) son necesarias.
En resumen, fácil de entender
La seguridad en Barranquilla mejoró un poco en 2025 por los diálogos con las bandas, pero en 2026 volvió a complicarse. El ministro Benedetti alerta con razón, pero también está pensando en ser alcalde en 2027. Por eso el consejo se ve como mezcla de solución real y jugada política.
Lo importante no es quién gana puntos, sino que la gente pueda caminar tranquila, que los negocios no paguen extorsión y que los jóvenes no caigan en drogas. Sea quien sea el alcalde en 2027 (Char, Benedetti o quien salga), tiene que unir fuerzas: Gobierno Nacional, alcaldes locales y la ciudadanía denunciando.