
El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, acaba de dar un paso importante: le pidió al Gobierno Nacional que le entregue el manejo del Aeropuerto Ernesto Cortissoz a la Alcaldía. Esto lo hizo mediante una carta enviada al Ministerio de Transporte y a la Aeronáutica Civil (Aerocivil). El objetivo principal es terminar las obras que llevan años pendientes y mejorar el servicio que reciben los pasajeros.
¿Qué está pasando realmente en el aeropuerto?
Desde hace varios años, el Ernesto Cortissoz ha tenido problemas serios. La modernización empezó con una concesión privada que terminó mal y se liquidó en 2024. Desde entonces, Aerocivil lo maneja directamente, pero las mejoras no han avanzado lo suficiente. Hay fallas constantes en el aire acondicionado, la sala donde se recoge el equipaje es muy pequeña, faltan baños en las zonas de abordaje y otras cosas que hacen que la experiencia sea incómoda.
Para una ciudad como Barranquilla, que recibe cada vez más turistas, eventos grandes y negocios importantes, esto es un problema serio. El aeropuerto es la primera imagen que se llevan los visitantes, y si llega con calor, filas eternas o baños insuficientes, da una mala impresión de toda la región.
¿Por qué Char quiere asumir el control?
La Alcaldía dice que tiene el equipo, el dinero y la capacidad para manejar todo: terminar las obras pendientes, mantener el aeropuerto en buen estado y operarlo día a día. Se basa en una ley vieja (la 105 de 1993) que permite que los gobiernos locales tomen aeropuertos siempre y cuando Aerocivil siga vigilando la seguridad aérea.
En análisis simple: el Distrito cree que el Gobierno central no ha avanzado lo rápido que se necesita. Al pasarlo a manos locales, podrían actuar más rápido, con decisiones más cercanas y enfocadas en lo que Barranquilla realmente requiere. Además, varios grupos de la ciudad (como veedurías ciudadanas y gremios) ya han dicho que apoyan la idea, porque ven que el aeropuerto necesita un cambio urgente.
¿Qué puede pasar ahora?
El Gobierno tiene que estudiar si es legal, técnico y financiero entregar el aeropuerto. Probablemente empiecen mesas de trabajo entre la Alcaldía, el Ministerio y Aerocivil para ver números, plazos y responsabilidades. No es algo que se decida de un día para otro, pero la solicitud ya está formalizada y el tema está sobre la mesa.
En resumen, esto no es solo pedir un aeropuerto: es una apuesta fuerte de Char para que Barranquilla tenga una terminal moderna y eficiente que impulse el crecimiento de la ciudad. Si sale bien, podría ser un ejemplo de cómo las ciudades grandes toman más control de sus infraestructuras clave. Si no, seguirá el debate sobre quién maneja mejor estos proyectos tan importantes para el Caribe colombiano.