
El Instituto Nacional de Salud (INS) reportó un preocupante incremento en las lesiones causadas por la manipulación de pólvora pirotécnica durante las festividades de diciembre de 2025 y enero de 2026. Con corte al 1 de enero a las 2:00 p.m., se registraron 1.419 personas afectadas, lo que representa un aumento del 10,4% respecto al mismo periodo del año anterior. De estos casos, 428 corresponden a menores de 18 años (30,1% del total), y en 52 de ellos los niños estaban acompañados por adultos bajo efectos del alcohol. Solo en la transición de Año Nuevo se sumaron 391 nuevos lesionados, consolidando a los totes como el artefacto más implicado (30,7%). Antioquia lidera las regiones afectadas, seguida de Nariño y Bogotá.
Aunque no se han reportado fallecimientos asociados directamente a estas lesiones, las consecuencias son graves: quemaduras profundas, laceraciones, amputaciones y secuelas permanentes marcan a cientos de familias. El INS también notificó siete casos de intoxicación por fósforo blanco, una sustancia tóxica presente en algunos pirotécnicos informales. Pese a las campañas preventivas y regulaciones, el uso irresponsable persiste, impulsado por tradiciones culturales y ventas ilegales.
Colombia se mantiene como el país de Latinoamérica con el mayor número absoluto de quemados por pólvora en fin de año, superando ampliamente a naciones como México, El Salvador o Guatemala, donde las cifras rara vez exceden los cientos. A nivel mundial, estas cifras posicionan al país entre los más afectados por esta causa en temporada festiva, solo comparable con picos en Filipinas o Europa. Las autoridades insisten: la única celebración segura es sin pólvora. Optar por espectáculos profesionales salva vidas y evita tragedias irreversibles.