Airbus y EASA ordenan la inmovilización inmediata de miles de aviones A320 por fallas en los sistemas de control de vuelo.

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La empresa aeronáutica europea Airbus, en coordinación con la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), ha ordenado la inmovilización inmediata de aproximadamente 6,000 aviones de la familia A320, que incluye los modelos A318, A319, A320 y A321, debido a una falla detectada en los sistemas críticos de control de vuelo.

La medida, que entrará en vigor de manera obligatoria a partir del próximo 29 de noviembre, responde a la identificación de un problema técnico que puede provocar movimientos no comandados en la aeronave, específicamente en el sistema de elevador y alerón. Esta falla, que afecta la memoria de la computadora ELAC, tiene como posible causa la exposición a niveles elevados de radiación solar intensa, lo que puede provocar la corrupción de datos esenciales para el control de la aeronave.

La orden de inmovilización se fundamenta en una Directiva de Aeronavegabilidad de Emergencia emitida por la EASA, la cual establece de manera explícita que ninguna aeronave afectada podrá realizar su próximo despegue hasta que se hayan implementado las modificaciones requeridas. Esta disposición no admite excepciones, incluyendo vuelos de posicionamiento sin pasajeros.

El origen del problema se remonta al pasado 30 de octubre, cuando un Airbus A320 operado por la aerolínea estadounidense JetBlue experimentó un descenso repentino e inesperado durante un vuelo entre Cancún y Nueva Jersey. Los pilotos lograron recuperar el control de la aeronave y realizar un aterrizaje de emergencia, pero el incidente reveló una vulnerabilidad en los sistemas electrónicos que requería atención inmediata.

Airbus ha establecido que la solución para la mayoría de las aeronaves afectadas consiste en la reinstalación de una versión anterior del software de la computadora ELAC, procedimiento que puede completarse en aproximadamente tres horas por aeronave. Sin embargo, un porcentaje menor de las aeronaves requerirá la sustitución de componentes de hardware, lo que implicará mayores plazos de inmovilización.

La magnitud de la medida representa un desafío logístico significativo para la industria aérea global. La familia A320 constituye la flota más numerosa del mundo, con más de 11,000 unidades en servicio, y la inmovilización de aproximadamente la mitad de estas aeronaves generará interrupciones importantes en las operaciones de las principales aerolíneas.

En Colombia, donde la aerolínea Avianca opera una de las flotas más extensas de aviones de esta familia, la situación ha tenido un impacto directo. La compañía aérea ha anunciado que más del 70% de sus aeronaves A320 permanecerán inmovilizadas durante al menos diez días, lo que ha llevado al cierre temporal de la comercialización de boletos hasta el próximo 8 de diciembre, con el propósito de evitar comprometer la operación de vuelos que no puedan realizarse.

La orden de inmovilización ha sido justificada por las autoridades aeronáuticas como una medida necesaria para garantizar la integridad de los sistemas de control de vuelo y prevenir cualquier riesgo potencial para la seguridad de las operaciones. Airbus ha reconocido que la implementación de estas modificaciones generará disrupciones operativas significativas, particularmente en un período de alta demanda de vuelos previo a las festividades de fin de año.

La industria aérea se encuentra actualmente coordinando la ejecución de las modificaciones requeridas con el objetivo de minimizar el impacto en las operaciones comerciales, mientras se mantiene el cumplimiento estricto de las disposiciones de aeronavegabilidad. La situación representa uno de los mayores retos operativos de la aviación comercial en los últimos años y pone de manifiesto las complejidades técnicas inherentes a la operación de sistemas electrónicos en condiciones ambientales extremas.

Las autoridades de aviación civil de los diferentes países, incluyendo la Aeronáutica Civil de Colombia, se encuentran supervisando el cumplimiento de las directrices establecidas por Airbus y la EASA, asegurando que ninguna aeronave afectada pueda realizar operaciones hasta que se haya verificado la implementación de las correcciones necesarias.